Derecho penal
¿Es delito tener un arma prohibida? Cuándo es multa y cuándo cárcel
- 15 de octubre de 2026
- 5 min de lectura
- Equipo jurídico de Labaig Abogados

- Respuesta rápida
En resumen
- Hay que distinguir entre armas de fuego y armas prohibidas que no son de fuego.
- Las armas de fuego prohibidas, o las reglamentadas sin licencia, suelen acabar en condena penal, salvo que se acredite que no funcionan.
- Las armas prohibidas que no son de fuego, como regla general, dan lugar a una multa administrativa, no a un delito.
- Solo hay delito si concurren a la vez dos requisitos: potencial lesividad del arma y una situación de grave riesgo para la seguridad ciudadana.
Una navaja automática, un puño americano o una defensa eléctrica figuran en el catálogo de armas prohibidas. ¿Significa eso que llevarlas encima es automáticamente un delito castigado con prisión? No. La respuesta depende del tipo de arma y, sobre todo, del contexto en que se tiene. En este artículo explicamos cuándo la tenencia de un arma prohibida es solo una infracción administrativa y cuándo puede ser delito.
Armas de fuego y armas que no son de fuego
Lo primero es diferenciar entre las armas de fuego y las armas prohibidas que no son de fuego, porque el tratamiento legal es muy distinto.
El Código Penal castiga la tenencia de armas prohibidas con prisión de uno a tres años (artículo 563) y la tenencia de armas de fuego reglamentadas sin la licencia o autorización correspondiente (artículo 564). La lista de armas prohibidas no está en el Código Penal, sino en la normativa administrativa: el Reglamento de Armas. Por eso se dice que el artículo 563 es una norma penal en blanco.
Armas de fuego: casi siempre hay delito
La tenencia de un arma de fuego prohibida, o de un arma de fuego permitida pero sin la licencia correspondiente, generará casi con seguridad una condena penal.
La principal excepción es acreditar que el arma no funciona correctamente: si no es apta para disparar, desaparece el peligro que justifica el castigo. Por eso, en estos procedimientos, el informe pericial sobre el estado y el funcionamiento del arma es decisivo.
Armas prohibidas que no son de fuego: por regla general, una multa
Las armas prohibidas que no son de fuego no deberían generar una condena penal de forma automática. Salvo de forma excepcional, su tenencia se sanciona por la vía del derecho administrativo sancionador: la Ley de Seguridad Ciudadana considera infracción grave portar, exhibir o usar armas prohibidas, con multas de 601 a 30.000 euros y la retirada del arma.
Así lo exige la interpretación restrictiva del artículo 563 del Código Penal que hizo el Tribunal Constitucional en su sentencia 24/2004: la mera catalogación de un objeto como arma prohibida no basta para condenar.
Cuándo sí es delito: los dos requisitos
La tenencia de un arma prohibida que no es de fuego solo puede ser delictiva cuando concurren a la vez estos dos requisitos:
- Potencial lesividad del arma: que por sus características tenga una especial capacidad para causar daño.
- Grave riesgo para la seguridad ciudadana: que se tenga en un lugar o en unas circunstancias que pongan en peligro a terceros, como una reyerta en la vía pública, una concentración de personas o el contexto de un delito de tráfico de drogas.
Es importante subrayar que deben cumplirse ambos. Si falta cualquiera de ellos, la conducta debe quedarse en el ámbito de la sanción administrativa.
La clave de la defensa: la prueba pericial
La lesividad del arma suele acreditarse mediante informes periciales, y es el requisito que más se puede discutir en el juicio oral: el tamaño de una hoja, su mecanismo, su estado de conservación o su verdadera capacidad de causar daño son cuestiones técnicas que admiten contradicción.
Por tanto, no basta con acudir a la norma administrativa que cataloga el arma como prohibida para condenar por un delito de tenencia ilícita de armas que no sean de fuego: hay que analizar cada caso y cada contexto concreto. La mera catalogación del arma como prohibida no implica por sí misma una condena, y menos aún cuando no se trata de un arma de fuego real.
Si te han intervenido un arma, nuestros abogados penalistas revisan el atestado, el informe pericial y las circunstancias de la intervención para defender que no hay delito.
Preguntas frecuentes
¿Llevar una navaja es delito?
Depende del tipo de navaja y del contexto. Las catalogadas como prohibidas, como las automáticas, suelen dar lugar a una multa administrativa; solo serían delito si además son especialmente lesivas y se portan en una situación de grave riesgo para la seguridad ciudadana.
¿Qué multa hay por llevar un arma prohibida?
La Ley de Seguridad Ciudadana sanciona portar, exhibir o usar armas prohibidas como infracción grave, con multa de 601 a 30.000 euros, además de la retirada del arma.
¿Es delito tener un arma de fuego que no funciona?
Si se acredita mediante un informe pericial que el arma no es apta para disparar, desaparece el peligro que exige el delito, y lo habitual es que no haya condena penal.
Equipo jurídico de Labaig Abogados
- Contenido revisado por Jaime Nuñez Labaig, abogado colegiado en el ICAM (n.º 137269) · Actualizado en octubre de 2026
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